En el montaje audiovisual tendemos a llenar cada segundo con música o explicaciones habladas. Sin embargo, en el último cuaderno de campo pudimos comprobar cómo el murmullo de una plaza o el viento entre los árboles transmiten una presencia mucho más profunda.
Escuchar el espacio antes de grabar
Antes de pulsar el botón de grabación conviene dedicar unos minutos a escuchar el entorno en silencio absoluto. Identificar los ruidos lejanos y los sonidos cercanos permite ubicar los micrófonos de solapa o de cañón en el ángulo adecuado.
La voz en off precisa y medida
El relato personal gana credibilidad cuando las palabras entran solo cuando son indispensables. Dejar respirar las imágenes con su audio original invita al espectador a sumergirse en el viaje sin prisa.
Aprender a editar sin sobrecargar
El verdadero ritmo de una pieza lo dictan los momentos de calma entre cada secuencia clave. Reducir pistas sonoras innecesarias devuelve al espectador la libertad de interpretar la atmósfera.
